Entre el trabajo, la casa, el estrés y el cansancio:
- Dejas tu cuidado para después
- Te sientes sin energía en el día
- Notas cambios en tu piel, cabello o uñas
- Empiezas rutinas… pero no las sostienes
Y no es falta de intención.
Es falta de algo que realmente se adapte a tu ritmo de vida.