Las vitaminas B1, B2, B3, B6, B8 y B12 son esenciales y deben obtenerse mediante la alimentación o suplementación.
Ayudan a transformar los nutrientes en energía y apoyan el funcionamiento del sistema nervioso. También contribuyen a la salud cognitiva y la producción de neurotransmisores. Estudios las asocian con mejor concentración, menos fatiga y mayor vitalidad en etapas de crecimiento.